2018-12 La Eucaristía

El milagro eucarístico en Tixtla

El obispo Alejo Zavala Castro de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa en México, en una carta pastoral publicada el 12 de octubre de 2013 acreditó el milagro eucarístico que tuvo lugar el 21 de octubre de 2006 en la iglesia de Tixtla.

Cuando la fe en la presencia real de Jesús en la Eucaristía se debilita y desaparece, Dios nos da señales para que volvamos a darnos cuenta de que durante la Santa Misa la pasión, la muerte y la resurrección de Cristo se hacen presentes de nuevo, por lo que Él está realmente presente en las formas eucarísticas.

Al final de su discurso eucarístico, Jesús dijo a los apóstoles: «Con todo, hay algunos de entre vosotros que no creen». Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar» (Jn 6, 64). La traición de Judas comenzó cuando no creyó en lo que Jesús dijo sobre la Eucaristía. Jesús describió la incredulidad de Judas en palabras muy fuertes: «uno de vosotros es un diablo» (Jn 6,70). Para que no haya dudas a cuál de los apóstoles se refiere, el evangelista Juan escribió: «Lo decía por Judas, el hijo de Simón Iscariote, pues este lo iba a entregar, uno de los Doce» (J 6,70). La misma traición tiene lugar en la vida de todos aquellos que dejan de creer en la presencia de Jesús en la Eucaristía. Por lo tanto, a través de los milagros eucarísticos, Jesús quiere estimular y fortalecer nuestra fe.

Un signo divino

El milagro eucarístico en la ciudad mexicana de Tixtla tuvo lugar el 21 de octubre de 2006 en la iglesia de San Martín de Tours durante un retiro parroquial. Durante la Santa Misa celebrada por el párroco Leopoldo Roque, el Padre Raymundo y una monja lo asistían ayudando a repartir la Sagrada Comunión. En un momento dado, la monja notó que la Hostia que sostenía entre sus dedos comenzó a sangrar mucho. El párroco informó al Obispo sobre lo acontecido, y él, pasados tres años desde aquel acontecimiento decidió que los científicos llevaran a cabo una investigación detallada. Por eso, se tomaron muestras de la Hostia sangrante para poder averiguar cuál era la causa y la naturaleza de este fenómeno extraño y asegurarse de que no sea una estafa. La investigación científica detallada realizada por varios especialistas duró desde octubre de 2009 hasta octubre de 2012. Sus resultados se hicieron públicos el 25 de mayo de 2013 durante un simposio internacional organizado por la diócesis de Chilpancingo con motivo del Año de la Fe. Los investigadores afirmaron que la sustancia roja tomada de la Hostia es sangre humana real con ADN. Dos estudios científicos, llevados a cabo de forma independiente por destacados expertos forenses y usando varios métodos de análisis, demostraron que nadie había derramado sangre sobre la Hostia, sino que salió de allí. La sangre es del grupo AB, y por lo tanto es la misma que la de la Sábana Santa de Turín (lienzo funerario con el que fue envuelto el cuerpo de Cristo después de su muerte) y la misma que en otros milagros eucarísticos. El análisis microscópico de la sangre realizado en 2010 mostró que en su capa externa está coagulada, mientras que en las capas internas permanece en estado fluido, lo que indica que la Hostia sigue sangrando. En la Hostia también se descubrió tejido de músculo cardíaco de un ser humano, que estaba vivo, como lo demuestran los glóbulos blancos y rojos intactos, así como los macrófagos activos que absorben los lípidos. Los estudios inmunohistoquímicos han demostrado que el tejido encontrado es un fragmento del miocardio en estado agónico.

»Lee mas:
Tienda de PDF: https://pdf.milujciesie.org.pl/es/
Suscripción: https://zamow.milujciesie.org.pl/es/