Un error comprometedor en la datación de la edad de la Sábana Santa con el método del carbono 14

autor: ks. Mieczysław Piotrowski TChr

En relación con la exposición de la Sábana Santa de Turín, del 10 de abril al 23 de mayo de 2010, hay que recalcar que hoy en día tenemos la certeza científica de que las pruebas de carbono 14 (14C) efectuadas en 1988, fueron realizadas a partir de una muestra de la Sábana Santa en la cual sólo había un 40% del lienzo antiguo original de lino, mientras que el 60% restante estaba compuesto por hilos de algodón procedentes de la época medieval, empleados durante la restauración de ese  fragmento de la tela.

 

Una negligencia inadmisible de los especialistas en datación por radiocarbono se convirtió en la principal causa para obtener un resultado erróneo en la datación efectuada en 1988. Este hecho debería haber llegado a la opinión pública, máxime cuando los medios de comunicación de masas no dejan de referirse a los resultados de las investigaciones de 1988 como científicamente probados, lo cual constituye una manipulación evidente y conduce a la gente al error.

 

La datación de la Sábana Santa con el método del carbono 14 en 1988

 

Determinar la edad con el método de datación radiocarbónica del isótopo 14C es algo exacto y preciso, pero a condición de que la muestra objeto de estudio esté bien preparada y revisada. Se pueden contar todos y cada uno de los isótopos del 14C que existen tanto en los organismos como en las plantas, ya estén vivos o muertos. En el caso de la Sábana Santa de Turín se trata de fibras de lino, con las cuales se tejió el lienzo del Sudario. Mientras la planta, el animal o el ser humano están vivos, el número de isótopos radioactivos 14C es estable, puesto que se produce su intercambio mediante la nutrición. Este intercambio cesa tras la muerte y es entonces cuando en la materia muerta se inicia un proceso continuo de disminución del isótopo 14C presente. Cuanto más antiguo es un objeto, menos contiene. Partiendo de la cantidad del isótopo 14C en un organismo dado en el momento de su muerte, y teniendo en cuenta su grado de descomposición, los investigadores determinan la edad del objeto analizado. El estado actual de la tecnología permite determinar la edad de objetos que no tengan más de 50.000 años. Para materiales que tengan varios miles de años, el método del 14C resulta el más apropiado.

 

En 1988 se llevaron a cabo análisis de la Sábana Santa con el método de datación por radiocarbono 14C. Con ese fin, se recortó un fragmento del lienzo de la zona de la cual proviene el trozo de Raes: debajo a la derecha de la imagen frontal del cuerpo (en 1973, el profesor Gilbert Raes del Ghent Institute of Tectile Technology obtuvo permiso para recortar una muestra de ese lugar para su análisis). Durante las exposiciones públicas, era una de las dos esquinas de la Sábana Santa por las cuales los obispos sujetaban la tela desplegada, para que los fieles pudieran contemplarla. Se trataba, pues, de un lugar bastante desgastado.

 

Una mitad de la muestra de la Sábana Santa recortada en 1988 fue dividida en tres partes para los laboratorios de Tucson (EE.UU.), Oxford (Reino Unido) y Zúrich (Suiza), respectivamente; mientras que la otra mitad se guardó para investigaciones posteriores.

 

La datación de la Sábana Santa con el método del 14C se llevó a cabo en secreto en los citados laboratorios; no se permitió el acceso a las pruebas de ningún científico especializado en otro campo de la ciencia, y antes tampoco se había realizado ningún examen químico, con el fin de determinar las propiedades de la muestra, lo cual supuso una negligencia inadmisible.

 

Los resultados de la datación se hicieron públicos el 13 de octubre de 1988. Por ellos supimos que existe un 95% de certeza de que la Sábana Santa procede de la Edad Media, del período comprendido entre los años 1260 y 1390. Basándose en estos análisis, efectuados tan sólo a partir de una muestra extraída de un lugar del Sudario, los laboratorios anunciaron que la Sábana Santa de Turín no es más que una falsificación medieval. Los expertos en el método de datación radiocarbónica del isótopo 14C habían ignorado los resultados de las investigaciones realizadas hasta ese momento por otros campos de la ciencia, que de manera unívoca indicaban que la Sábana Santa proviene de los tiempos de Cristo. 
E. P. Hall, de Oxford, quien había desempeñado un destacado papel en la datación de la Sábana Santa con el método del 14C, después de anunciarse los resultados de las investigaciones, se mostró así de irónico durante una entrevista televisiva: «Hemos demostrado que la Sábana Santa es una falsificación. Cualquiera que no esté de acuerdo con nosotros debería inscribirse en la Asociación de la Tierra es Plana». 

           

Los medios de comunicación de masas se pusieron a divulgar a bombo y platillo y de forma sensacionalista la información de que los científicos habían probado que la Sábana Santa procede de la Edad Media, y que se trata de una falsificación. Y así continúan haciéndolo hasta hoy en día, repitiendo en cada ocasión que se tercie esta información tergiversada.

 

Las investigaciones científicas llevadas a cabo con posterioridad y más a fondo con 14C sobre la otra mitad de la muestra conservada, demostraron que el fragmento de la Sábana Santa empleado para la datación por radiocarbono es diferente desde el punto de vista de su composición química al resto de la parte principal del lienzo. Se trata de un hecho científicamente probado, que invalida la muestra y pone en entredicho los resultados de los análisis de los laboratorios con el método del 14C, realizados en 1988.

 

La presencia de hilos de lino entretejidos con hilos de algodón en esa parte del Sudario, de la cual se extrajo la muestra para aplicar el método de datación por radiocarbono 14C, confirma que en ese lugar la Sábana Santa había sido zurcida. Ese zurcido debió ser obra de unos costureros muy profesionales, especializados en la así llamada puntada invisible. El descubrimiento de este hecho puso en un brete a los especialistas del método del 14C. 

 

En el año 2000, M. Sue Benford y Joseph G. Marino, junto con algunos expertos en telas analizaron las fotografías de la muestra de la Sábana Santa extraída para la datación por radiocarbono, y todos estuvieron de acuerdo en que sólo hay en ella un 40% del lienzo original, mientras que el 60% restante es una tela nueva.

 

Ronald Hatfield, un científico de Beta Analytic, el mayor laboratorio del mundo dedicado a la datación por radiocarbono, basándose en los análisis de los expertos en telas, quienes afirmaban que en la muestra para el 14C había tan sólo un 40% de los hilos de lino originales antiguos, y un 60% de hilos de algodón procedentes de la Edad Media; estimó que debido a estas proporciones en la muestra analizada, se incrementaba el número de isótopos de 14C, lo cual daba como resultado el error de datación en las investigaciones de 1988.

 

Hoy disponemos ya de la certeza científica de que los análisis con el 14C de 1988 se realizaron sobre una muestra de la Sábana Santa en la cual sólo había un 40%  del lienzo antiguo original de lino, mientras que el 60% de tela restante estaba compuesto por hilos de algodón procedentes de la época medieval.

 

Una negligencia inadmisible de esos especialistas en el método de datación radiocarbónica, se convirtió en la principal causa para obtener un resultado erróneo en la datación, que señaló para el origen de la Sábana Santa los años 1260 y 1390. Este hecho debería llegar a la opinión pública, máxime cuando los medios de comunicación de masas no dejan de referirse sin cesar a los resultados de las investigaciones de 1988 como si fueran una verdad científica, lo cual constituye una manipulación evidente y conduce a la gente al error.

 

El famoso científico norteamericano R. N. Rogers también culpa a las autoridades eclesiásticas de Turín, por no haber supervisado a los especialistas en datación por radiocarbono, los cuales no habían cumplido las normas estándares de la investigación científica. En una entrevista para la revista mensual Inside the Vatican, Rogers declaró: «La operación para extraer muestras de la Sábana Santa hubiera debido prepararse de acuerdo y en estrecha colaboración con muchos otros científicos, procedentes de las diferentes ramas del saber. Si queremos obtener un resultado fidedigno empleando el método del 14C, hay que tomar muchas muestras».

 

El descubrimiento crucial de R. N. Rogers

 

El 20 de enero de 2005, en la revista científica especializada para químicos Thermochimica Acta (volumen 425, págs. 189-194), se publicó el artículo Studies on the radiocarbon sample from the shroud of Turin, escrito por el profesor Raymond N. Rogers, de Los Alamos National Laboratory de la Universidad de California (UCLA). Todos los descubrimientos científicos documentados y confirmados se publican en esta prestigiosa revista. En su artículo, Rogers presenta pruebas evidentes de que el material de la muestra extraída en 1988 de la Sábana Santa de Turín, para determinar su edad con el método del 14C, no representa la totalidad de la tela del Sudario en su conjunto, ya que difiere esencialmente de ella. Su proveniencia del período comprendido entre los años 1260 y 1390 se refiere tan sólo a la muestra analizada, y no a la Sábana Santa entera, que en realidad es mucho más antigua. Desde el punto de vista científico, los resultados del análisis de la Sábana Santa con el método del 14C son irrelevantes, y por eso afirmar que la datación por radiocarbono prueba el origen medieval de la Sábana Santa, no se corresponde con la realidad. El profesor Rogers fue un eminente científico y químico, que trabajó en Los Alamos National Laboratory y fue miembro honorífico del prestigioso laboratorio de la UCLA. Publicó más de 50 trabajos científicos de reconocida calidad. Fue uno de los científicos escogidos para investigar la Sábana Santa en 1978. Rogers confiaba mucho en la datación por radiocarbono 14C. En persona pudo llevar a cabo un vasto análisis de esa muestra de la Sábana Santa, que había sido extraída en 1988 para aplicarle el método de datación radiocarbónica, ya que el 12 de diciembre de 2003 había obtenido del profesor Gonelli un trozo tomado del centro. También disponía de algunos segmentos de hilo del recorte de Raes, que asimismo lo había obtenido el profesor Gonelli en 1979. Aparte de esto, y valiéndose de una cinta adhesiva especial, el Prof. Rogers tomó 32 muestras de la superficie entera de la Sábana Santa. Disponiendo de un material de investigación tan rico, el profesor Rogers descubrió que la muestra tomada para el 14C no representaba el lienzo entero de la Sábana Santa. Había encontrado en ella hilos de algodón, entretejidos con los de lino. Declaró que los hilos están incrustados con una goma de origen vegetal que contiene alizarina, una sustancia colorante. Por el contrario, en la parte restante y principal de la Sábana Santa no hay en absoluto ni colorante ni hilos de algodón.

 

Rogers demostró que la datación de 1988 había sido errónea, ya que la muestra sometida a análisis procedía de una parte que en la Edad Media había sido reforzada con hilos de algodón durante una reparación. La Sábana Santa es mucho más antigua de lo que sugieren los análisis del isótopo 14C en 1988. En Thermochimica Acta, Rogers escribió: «La evidencia combinada de la cinética química, la química analítica, el algodón contenido y el espectro de masas de la pirólisis prueban que el material procedente del área de la Sábana Santa para el radiocarbono es significativamente diferente que el de la tela principal. La muestra del radiocarbono no era, por lo tanto, parte de la tela original y no es válida para determinar la edad de la Sábana Santa» (Thermochimica Acta. Vol. 425, 2005; pág. 193).

 

Las fibras de la muestra 14C fueron analizadas en el National Science Foundation Mass Spectrometry Center of Excellence de la Universidad de Nebraska. Esas investigaciones han confirmado que la muestra 14C había sido tomada de la zona restaurada con hilos de algodón en la Edad Media. Los resultados de estos análisis fueron publicados en Thermochimica Acta.

 

Como hemos dicho, Rogers halló alizarina en el material analizado. Se trata de una sustancia colorante roja, extraída de la raíz de una planta que se llama rubia. Fue empleada para teñir los hilos de algodón, para hacerlos similares al lienzo antiguo original de lino. También encontró en el tejido analizado goma arábiga, que se emplea para la imprimación con tintes, así como alumbre, una sustancia que se empleaba como mordiente en tintorería durante la Edad Media. Los hilos de algodón fueron pintados de tal manera que no se diferenciaran de los hilos de lino. De esta manera, el arreglo no era visible a simple vista. Los hilos de algodón reforzaron la tela original de lino desgastada únicamente en esta punta de la Sábana Santa.

           

Rogers descubrió que el análisis químico de la lignina en los hilos de lino de la Sábana Santa no reflejaba la presencia de vainillina. Si la Sábana Santa hubiera provenido de la Edad Media, debería encontrarse en ella vainillina. La vainillina se desvanece con el paso del tiempo y había desaparecido por completo de toda la superficie de la tela de la Sábana Santa; sólo está presente en la parte de la cual se tomó la  muestra para el carbono 14. Esto apunta al hecho de que ese fragmento de la Sábana Santa se diferencia desde el punto de vista de la composición química de su parte restante. Si la Sábana Santa proviniera del año 1260, como sugieren los análisis de 1988, entonces debería haberse conservado en su tela cerca de un 37% de vainillina. La conclusión es obvia: la falta de presencia de vainillina en la Sábana Santa indica el hecho de que es mucho más vieja que los resultados que arrojó la datación por radiocarbono con el isótopo 14C.

 

Zurcido invisible

 

Rogers quería una confirmación independiente de los resultados de sus investigaciones, y por eso le entregó parte del material obtenido de la Sábana Santa al eminente científico John L. Brown, del Georgia Tech Research Institute’s Energy and Materials Sciences Laboratory en el Instituto de Tecnología de Georgia. Brown trabajó de forma independiente, valiéndose de otros métodos de análisis diferentes a los de Rogers.  Constató que existían pruebas evidentes de que la tela examinada había sido zurcida. Un tejedor medieval había teñido los hilos usados para el zurcido de tal manera que pegaran con los colores del tejido viejo original de la Sábana Santa.

 

Los científicos M. Sue Benford y Joe Marino también afirmaron que la muestra empleada para la datación por radiocarbono había sido tomada de una punta de la Sábana Santa que en ese lugar había sido zurcida gracias a una extraordinaria técnica de costura, denominada en la Edad Media “zurcido invisible”. Esta manera de zurcir tejidos caros se aplica hasta hoy en Francia. A petición de Benford y Marino, otros expertos en productos textiles verificaron a conciencia las fotografías que documentaban las muestras de la Sábana Santa tomadas para la datación por radiocarbono, y afirmaron que existen pruebas evidentes para el hecho del zurcido de la tela de la Sábana Santa en ese lugar mediante la técnica del “zurcido invisible”.

 

En 2004, en la revista científica Journal of Research, editada por el National Institute of Standards and Technology (US Department of Commerce, NIST, US Government Printing Office), se publicó un artículo escrito por Lloyd A. Currie, especialista en el método de datación radiocarbónica. Reconoció que la tela tomada de la Sábana Santa para los análisis con el 14C no había sido bien examinada antes, cuando evidentemente se había efectuado sobre ella un zurcido extraordinariamente preciso, invisible a primera vista. Según Currie, para llevar a cabo un análisis correcto con el método del carbono 14, hubieran sido necesarias muestras extraídas de diferentes partes de la Sábana Santa.           

 

Los análisis en el laboratorio de Los Alamos en 2008

 

En 2008, el profesor de química Robert Villareal presentó los estudios realizados por el prestigioso Los Alamos National Laboratory (LANL). Los científicos afirman que la muestra de tela de la Sábana Santa empleada para su datación por radiocarbono con el isótopo 14C, con plena seguridad contiene algodón, el cual no existe en absoluto en la tela de lino original de la Sábana Santa. La muestra tomada de la esquina inferior derecha de la Sábana Santa (de la parte derecha de la imagen frontal del cuerpo) no es representativa para todo el lienzo y por eso el análisis de 1988 se realizó sobre un tejido que no es original en su totalidad, sino que fue añadido durante una reparación en la Edad Media. Esta es la causa principal en el error de datación de la edad de la Sábana Santa. Villarreal recalcó que «en 1988, durante el proceso para determinar la edad de la Sábana Santa, se descuidó una de las reglas más importantes de la química analítica, que dice que cada prueba debe ser representativa de la totalidad del material analizado. La parte tiene que representar el todo. Nuestros análisis de los hilos tomados de las muestras de Raes y el 14C reflejan que no se cumplió esta norma».

 

El ignorar unos hechos que hubieran garantizado una datación correcta con el método del carbono 14, ocasionó que la datación mediante este método de la Sábana Santa en 1988 sumiera en el engaño a la opinión pública.

Todavía antes de 1988 eran conocidos unos hechos que, si se hubieran tomado en cuenta, habrían garantizado un resultado correcto en la datación por radiocarbono. Y de esta manera, por ejemplo, las fotografías ultravioletas y los rayos X efectuados en 1978 indican ya las diferencias existentes entre la composición química de la tela en la zona de la cual se extrajo la muestra para la datación radiocarbónica, con la parte principal de la Sábana Santa.

 

En nombre del Radiocarbon Dating Laboratory de la Universidad de Oxford, Peter South, quien había analizado una muestra de la Sábana Santa empleando la datación radiocarbónica con el isótopo 14C, encontró en ella fibras da algodón. Se trataba de un material ajeno. En un artículo titulado Rogue Fibers Found in Shroud (Traducido: Fibras pícaras halladas en la Sábana Santa), que fue publicado en 1988 en Textile Horizons, South escribe sobre su descubrimiento que: «El algodón es una fibra fina, de color amarillo oscuro […] Puede haber sido utilizado para reparaciones alguna vez en el pasado». (Textile Horizons, diciembre de 1988).

 

Concluyendo, hay que subrayar que las últimas investigaciones científicas han destapado unos errores comprometedores, cometidos durante la datación de la edad de la Sábana Santa con el método del carbono 14 en 1988. No es de extrañar, por tanto, que Christopher Ramsey, director de la Oxford Radiocarbon Accelerator Unit, quien en 1988 había participado en el análisis de la Sábana Santa con el método de datación radiocarbónica, hablara de la siguiente manera en marzo de 2008: «Existen muchas pruebas que indican que la Sábana Santa es mucho más antigua de lo que dicen los resultados del análisis con el método del carbono 14. Por eso con toda seguridad es necesario seguir investigando. Sólo de esta forma la gente podrá conocer una historia coherente de la Sábana Santa, que tenga en consideración y aclare todos los resultados disponibles de los análisis científicos y los hechos históricos».

 

 

 

 

 

 

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